Los elementos de luz integrados convierten cada construcción en un espectáculo brillante y motivan a los niños a seguir creando, especialmente en la penumbra.
Las distintas formas y colores permiten crear desde torres sencillas hasta complejos modelos 3D de castillos, casas o medios de transporte.
Los bloques magnéticos desarrollan la motricidad fina, la coordinación ojo–mano y favorecen el reconocimiento de colores, formas y letras.
El set ofrece decenas de posibilidades para construir y explorar. Las formas y colores variados estimulan la imaginación y apoyan el pensamiento lógico. La conexión magnética es intuitiva y divertida, por lo que los niños crean fácilmente estructuras estables que literalmente brillan gracias a los elementos luminosos.
Jugar con los bloques entrena de forma natural la motricidad fina, la coordinación ojo–mano y la paciencia. Construir en conjunto con padres o hermanos refuerza la colaboración y las habilidades de comunicación: ideal para pasar tiempo de calidad.