El mecanismo integrado crea un montón de burbujas: basta con apretar el disparador y la diversión comienza.
Los efectos de luz intermitentes y el sonido del obturador aumentan la sensación de estar fotografiando de verdad y sumergen a los niños en el juego.
Los engranajes de colores se ven a través de la carcasa transparente y giran durante el funcionamiento: educativo y divertido.
Esta divertida cámara de burbujas convierte cada pulsación del disparador en un pequeño milagro: suena el sonido de cámara, se encienden luces intermitentes y al aire sale una lluvia de burbujas. Gracias a la carcasa transparente, los niños pueden ver cómo los engranajes de colores giran mientras juegan, lo que fomenta la curiosidad y desarrolla la percepción sensorial.
El dispositivo está diseñado para manos infantiles: es ligero, resistente y seguro. El práctico cordón ajustable permite llevar la cámara al cuello y tener la diversión siempre a mano. En el paquete encontrarás dos botellitas de solución para burbujas, para que nada impida largas horas de juego en el jardín o en casa.