La arena conserva sus propiedades mágicas incluso tras muchas horas de juego: sigue siendo suave, suelta y, al mismo tiempo, mantiene muy bien la forma.
La arena kinética no se adhiere a las manos ni a los muebles, por lo que limpiarlo lleva solo un momento.
Con ella modelarás fácilmente detalles y formas más complejas: ideal para moldes y proyectos creativos.
La arena kinética ofrece a los niños horas de diversión creativa: se desliza entre los dedos como arena real, pero al comprimirla mantiene la forma y resulta agradablemente maleable. Crea figuras, construye castillos y fomenta la imaginación y la percepción sensorial.
Ideal para jugar en casa, guarderías y actividades terapéuticas. Gracias a sus propiedades, la arena se limpia con facilidad, dura mucho tiempo y es adecuada para niños a partir de 3 años.