El verano es, para las familias con bebés, una época que invita a pasar tiempo al aire libre. ¿Cómo elegir actividades adecuadas para que sean seguras y diviertan al bebé?
La importancia del juego y las actividades para el desarrollo del bebé en los primeros meses de vida
Cada juego es un nuevo estímulo que puede potenciar determinadas habilidades de tu bebé. Es fundamental comprender las áreas del desarrollo: motricidad gruesa y fina, habilidades comunicativas, e inteligencia emocional y social, que en edades tempranas pueden verse positivamente influenciadas precisamente por el juego.
Con los juegos adecuados puedes fomentar, por ejemplo, la motricidad gruesa mediante arrastrarse o gatear, la motricidad fina gracias al agarre de distintos objetos o la interacción social a través de la comunicación durante el juego. Cada actividad concreta puede contribuir de manera significativa al crecimiento saludable y al desarrollo óptimo del bebé.
Las interacciones entre padres y hermanos también desempeñan un papel fundamental. Para los niños, el contacto con sus seres queridos es esencial: les aporta sensación de seguridad y un estímulo positivo para descubrir nuevas habilidades y el mundo que les rodea.
Qué deben tener en cuenta los padres antes de empezar con actividades al aire libre
Por un lado se presentan condiciones ideales para jugar al aire libre, pero por otro es necesario extremar la precaución en varios aspectos. La primera cuestión clave es la protección frente al sol. La piel infantil es muy sensible, por lo que utiliza regularmente protectores solares de calidad con un factor alto y elige ropa infantil adecuada con protección UV.
También es importante tener en cuenta la hidratación adecuada. Los lactantes aún no pueden mostrar claramente si tienen sed, por lo que es esencial comprobarlos con regularidad. Los bebés menores de seis meses que se alimentan exclusivamente con leche materna, por lo general, no necesitan líquidos adicionales, a diferencia de los más mayores, a quienes puedes ofrecer bebida regularmente en los días de verano, como agua.
No olvides tampoco el riesgo de sobrecalentamiento o golpe de calor. Evita estar al aire libre durante las horas de mayor intensidad solar (entre las 11 y las 15 horas).
Ten también en cuenta las medidas de seguridad contra insectos, garrapatas o pequeñas lesiones. Considera repelentes de calidad adecuados para bebés, utiliza mosquiteras o redes protectoras para el cochecito y ropa adecuada de materiales ligeros pero suficientemente cubrientes.
Actividades ideales para bebés durante el verano
El verano es un periodo estupendo para el desarrollo natural de la motricidad del bebé. Para los bebés que empiezan a arrastrarse o gatear, el césped es un lugar idóneo: promueve los movimientos naturales del bebé, las hebras de la hierba estimulan los receptores cutáneos y el pequeño aprende a practicar los movimientos al aire libre.
La motricidad fina se entrena mejor agarrando distintas texturas, formas y juguetes. Es un momento ideal para juegos en el agua, pelotas blandas, aros seguros o peluches de diferentes formas. Estos estimulan el agarre y la coordinación de los dedos de manera agradable y segura.
Los bebés perciben el mundo que los rodea principalmente a través de los sentidos. Los juegos sensoriales, como juegos en la arena o tocar flores y piedras (siempre bajo la supervisión de un adulto), favorecen el desarrollo de su sistema nervioso. Proporciona a tu bebé una buena variedad de texturas y estímulos seguros.
En verano, los estímulos auditivos y olfativos son muy apreciados: los pájaros, el viento entre las hojas de los árboles, el olor del mar, de las flores o de la hierba son experiencias nuevas e interesantes para los sentidos del bebé. Deja que el bebé perciba la naturaleza con todos los sentidos, siempre prestando atención a su seguridad. Si optas por juguetes sensoriales, elige aquellos seguros, destinados a los más pequeños, como libros sensoriales especiales, texturas o juguetes de goma llenos de agua.