Cada ronda es diferente: el diente dolorido cambia al azar, así que la diversión nunca se agota y entrena reacciones rápidas.
El cocodrilo no muerde fuerte y no tiene bordes afilados. Ideal para jugar en familia sin preocupaciones.
Se entrega en una caja colorida: una idea de regalo perfecta para niños y amigos.
¡Conviértete en el dentista de un valiente cocodrilo! Los jugadores presionan los dientes uno por uno: uno está “dolorido” y al pulsarlo el cocodrilo cierra la boca de repente. Juego rápido de reflejos para 2 o más jugadores que aporta emoción, risas y entrena reflejos y paciencia.
El juego es seguro para niños, el cocodrilo no muerde fuerte y no tiene bordes afilados. Gracias a sus dimensiones compactas se transporta fácilmente y es ideal para noches en familia, fiestas y viajes. Incluye una caja de regalo colorida que encanta como detalle.