Esta figura elaborada con esmero captura fielmente el aspecto de la cebra, incluido su típico rayado. Gracias a la pintura a mano, destaca por su autenticidad y se convertirá en una pieza favorita para jugar, aprender y exhibir en vitrinas de coleccionista.
La figura es ideal para ampliar una granja de animales o un set de safari; fomenta la imaginación y el conocimiento de la naturaleza. Es lo suficientemente resistente para el juego diario y, al mismo tiempo, decorativa.