Cada lado ofrece recortes para animalitos y otras formas, que el niño encaja en el lugar correcto. Favorece la lógica y la coordinación mano–ojo.
Seis paneles se unen mediante bordes dentados para formar un cubo sólido. El niño entrena la motricidad fina y la paciencia con el montaje repetido.
Los colores contrastados y las formas robustas invitan al juego y facilitan la manipulación para las manos pequeñas. Un juguete educativo ideal para empezar.
Esta clásica encajable en versión mini tiene seis lados de colores con bordes dentados de unión, que se pueden montar fácilmente formando un cubo. Incluye formas para encajar y paneles de montaje, por lo que el niño puede desmontar el cubo y volver a montarlo, desarrollando la coordinación mano–ojo y la imaginación espacial.
Los colores vivos y las formas marcadas invitan al juego, que conduce de forma natural al aprendizaje: clasificar, emparejar e insertar las formas correctas en los orificios correspondientes. La resistente construcción de plástico es ligera, fácil de agarrar y se limpia bien: una opción perfecta para jugar a diario.