Al igual que la máquina real, el modelo se controla con dirección articulada, gracias a lo cual pasa fácilmente por curvas y zonas estrechas en la “obra”.
El rodillo delantero gira con suavidad y simula de forma fiel la compactación de superficies durante los trabajos de construcción.
El capó del motor de metal y los plásticos resistentes aumentan la vida útil del modelo incluso con un uso intensivo.
El rodillo de carretera SIKU está listo para cualquier obra infantil. Gracias a la dirección articulada, se maniobra fácilmente incluso en espacios reducidos, y el rodillo delantero gira con fluidez, por lo que el juego de compactar superficies resulta максимально realista. El sólido capó del motor metálico, combinado con piezas de plástico resistentes, garantiza durabilidad en el uso diario.
El modelo destaca por sus detalles precisos: desde la cabina del conductor hasta los llamativos gráficos de obra. Los neumáticos traseros con dibujo aseguran un agarre fiable en distintas superficies y la construcción robusta soporta incluso la imaginación infantil más exigente. Perfecto para jugar solo o como parte de una flota de construcción más grande.