El motivo del cielo nocturno con la luna y una pequeña ciudad le da al juguete un aspecto único que cautiva a los niños de inmediato.
Solo hay que mover el tubo y aparecerán ante sus ojos nuevos mosaicos y figuras de colores una y otra vez.
El tamaño compacto y la construcción ligera permiten llevar el caleidoscopio a cualquier parte: al parque, al coche y de vacaciones.
Este caleidoscopio compacto con motivo de una pequeña ciudad bajo un cielo estrellado llama la atención por sus colores vivos y su uso sencillo. Gracias a su tamaño agradable, encaja perfectamente en la mano del niño y es perfecto para viajes y para jugar en casa.
Al girar el tubo, los niños observan infinitos patrones geométricos, con lo que entrenan de forma natural la percepción visual, la motricidad fina y la concentración. El acabado seguro y los materiales resistentes garantizan una larga vida útil incluso con el uso diario.