Madera de calidad con pinturas no tóxicas, amable con los niños y el medio ambiente, y resistente al juego diario.
Desplazar las cuentas por los recorridos de alambre desarrolla el agarre, la coordinación ojo–mano y la paciencia de los niños a partir de 12 meses.
Las cuentas de colores y las curvas juguetonas mantienen la atención de los niños y fomentan su curiosidad natural al explorar.
Este resistente laberinto de madera destaca por sus colores vivos y su diseño bien pensado, que estimula la curiosidad y la paciencia. Los niños desplazan las cuentas por los recorridos metálicos, entrenan el agarre y aprenden a distinguir colores y formas.
Gracias a sus dimensiones compactas, el laberinto se transporta fácilmente y es ideal tanto para el dormitorio infantil como para los viajes. La alta calidad de fabricación y la atención al detalle garantizan una larga vida útil y un juego seguro. El juguete cumple las normas y cuenta con la declaración de conformidad CE.