Pase las bolitas por los alambres y mejore la coordinación ojo–mano y la motricidad fina en cada intento.
Reglas fáciles para niños a partir de 4 años, pero un reto que también divierte a los adultos. ¿Quién será el más rápido?
Este juego de equilibrio con alambres metálicos y empuñaduras de madera es una opción perfecta para entrenar la coordinación ojo–mano. Un principio sencillo, pero un reto sorprendentemente adictivo: ¿mantendrá las manos firmes y logrará pasar las bolitas más rápido que los demás?
El juego está fabricado con materiales de calidad y, gracias a su longitud de aprox. 40 cm, ofrece un agarre cómodo y suficiente espacio para maniobrar. Es ideal para el jardín de infancia, grupos y hogares para desarrollar la concentración y la técnica.