Estos puzzles de espuma son ideales para aprender los colores, el primer conteo y el desarrollo de la coordinación. Su material suave y lavable es inocuo para la salud, amortigua el ruido y proporciona una excelente aislación contra el frío. Rápida y fácilmente crearás una zona de juego segura, ya sea sobre suelo flotante, baldosas o linóleo.
Las piezas individuales permiten que la creatividad del niño tenga vía libre. Por ejemplo, arma un túnel para cochecitos, una cueva de exploración o un búnker con estilo. Utiliza el puzzle también como decoración en la pared o como tablero. Adecuado para niños a partir de 12 meses.