El negro, el blanco y el rojo están entre los primeros colores que los bebés perciben. El alto contraste favorece la concentración y la discriminación visual desde el nacimiento.
La lámina crujiente integrada emite un sonido suave que recuerda al bebé estímulos conocidos y ayuda a tranquilizarlo durante el día y antes de dormir.
Las extremidades largas y el cuerpo suave se sostienen fácilmente incluso con manos pequeñas. Favorecen el agarre, el apretado y la coordinación ojo‑mano.
Este osito crujiente, ligero y perfecto para acurrucarse, está diseñado para proporcionar a los bebés los estímulos visuales, auditivos y táctiles adecuados. El alto contraste de los colores negro, blanco y rojo ayuda a la concentración y al entrenamiento de la vista, mientras que la suave lámina crujiente en el interior recuerda al bebé sonidos conocidos y aporta una sensación de seguridad.
Los brazos y las piernas largos favorecen el desarrollo de la motricidad fina y la coordinación ojo‑mano. El peluche es suave, agradable al tacto y fácil de sujetar incluso con los deditos más pequeños: ideal para la cuna, el cochecito y los viajes.