Desplaza las piezas por las pistas y gira las ruedas dentadas que mueven los “ojos” del cocodrilo: un excelente entrenamiento de la motricidad fina y la coordinación.
El xilófono de colores, el tamborcito y la superficie estriada despiertan la curiosidad y familiarizan a los niños con el ritmo y los sonidos: los primeros pasos en el mundo de la música.
Dos lápices magnéticos permiten jugar en pareja y ejercitar ambas manos a la vez. Los puntos numerados apoyan el aprendizaje de los números y el orden.
El tablero de pared Cocodrilo, dividido en cinco secciones, ofrece diversas actividades: parte de la cabeza con laberintos y engranajes, laberinto circular con bolita, panel musical con xilófono de colores y superficie para rascar, laberinto magnético con dos lápices magnéticos y cola con tres circuitos de cuentas 3D. Cada sección potencia una habilidad distinta y motiva a los niños a explorar.
Gracias a su robusta estructura de madera y a sus colores vivos y seguros, el tablero es apto para el uso diario en espacios públicos y en el hogar. Los dos lápices magnéticos permiten el juego simultáneo de dos niños y fomentan la colaboración y la comunicación en grupo. Los puntos numéricos del laberinto magnético ayudan en el aprendizaje de números y secuencias.
Beneficios clave:
- desarrollo de la motricidad fina, la coordinación ojo-mano y la destreza de los dedos
- entrenamiento de la concentración, la memoria y el pensamiento lógico
- estimulación sensorial gracias a los elementos musicales y táctiles
- fabricación de calidad en madera con certificación FSC, pinturas seguras que cumplen las normas EN71 y ASTM