La madera natural es agradable al tacto e ideal para las manos de los niños. Los niños manejan la escoba con facilidad y disfrutan ayudando durante más tiempo.
Las cerdas amarillas de plástico recogen bien migas, hojas y polvo en superficies firmes. Fácil mantenimiento y larga vida útil.
El ancho del cabezal y la forma de las cerdas son perfectos para barrer entre baldosas y alrededor de la casa: los niños participarán en las tareas con entusiasmo.
La escoba de jardín infantil WOODY ayuda a desarrollar la autonomía y la motricidad de los niños al limpiar la terraza, el patio o el jardín. Gracias a la combinación de mango de madera y cerdas de plástico, la escoba resulta ligera en la mano y, al mismo tiempo, lo suficientemente firme para el barrido habitual.
La escoba tiene una longitud aproximada de 79 cm, una medida ideal para niños a partir de 3 años. El diseño de color puede variar según las existencias disponibles, pero siempre ofrece colores alegres y atractivos que motivan a los niños a ayudar con las tareas del hogar.