La panda de madera con palo es un juguete sencillo y divertido para niños a partir de 18 meses. El niño la empuja delante de sí al caminar, con lo que entrena de forma natural el equilibrio, la coordinación de movimientos y el control fino de la dirección.
Es ideal tanto para casa como para paseos sobre superficies planas y, gracias al motivo de animal, a los niños les gustará rápidamente.