Los niños clasifican las bolitas de colores con ayuda de unas pinzas y una cuchara, siguiendo los patrones de las tarjetas. Es ideal para desarrollar la motricidad fina, la concentración y el reconocimiento de los colores.
El tablero de doble cara también ofrece un laberinto en el que los niños deben hacer rodar las bolitas por el recorrido sin que se caigan. Así practican la coordinación ojo-mano y entrenan la paciencia.
La madera natural, cuidadosamente lijada, es agradable al tacto y resistente. Después de jugar, todo se puede guardar en la bolsa de lino incluida.
Descubre una combinación de diversión creativa y aprendizaje. El tablero de madera de doble cara, con forma triangular, ofrece dos actividades: clasificar bolitas de colores según 20 modelos utilizando las pinzas y la cuchara incluidas, y un dinámico laberinto en el que los niños practican la paciencia y la precisión. Después de jugar, las bolitas de colores se guardan en la bolsa de lino, para mantenerlo todo bien organizado.
Este juguete de madera de calidad favorece el desarrollo de la motricidad, la percepción de colores y tamaños, la concentración y la resolución de problemas. Es adecuado para jugar en casa y como complemento para un rincón Montessori.