Los niños forman 10 parejas grandes y adquieren de manera natural conocimientos sobre qué come cada animal, de forma divertida, significativa y sin aburrirse.
Los rompecabezas de cartón grueso son duraderos, fáciles de agarrar y favorecen la pinza correcta y la motricidad fina de los niños desde los 2 años.
El tubo con cierre y asa garantiza un transporte y almacenamiento sencillos. Ideal para casa, la guardería y los viajes.
Este juego lógico enseña a los niños a relacionar correctamente cada animal con su comida favorita, por ejemplo, un elefante, un erizo, una rana o un gusano. Tras formar la pareja, los niños consolidan de forma lúdica sus conocimientos sobre los animales y su alimentación, a la vez que entrenan la atención y la coordinación ojo–mano.
Las piezas grandes y gruesas de cartón son fáciles de sostener y encajar. El rompecabezas se guarda en un práctico tubo con cierre y asa, por lo que es ideal para viajar o para regalar. Gracias a las ilustraciones claras y a la forma intuitiva de las piezas, el montaje resulta natural y motivador incluso para los más pequeños.