La longitud de 100 cm ofrece espacio suficiente para abrazar y apoyarse cómodamente. Ideal como cojín para leer o descansar.
Hecho de un peluche muy agradable y delicado, con costuras de calidad y detalles bordados para un juego seguro incluso para los más pequeños.
Cara amigable, orejitas y patitas suaves: el compañero ideal para la cuna y como decoración con estilo en la habitación infantil.
Este gran perrito de peluche tumbado hará las delicias de cualquier niño y amante de los animales. Es agradablemente mullido, suave al tacto y, gracias a su tamaño de 100 cm, es perfecto como compañero para abrazar, almohada para la cabeza o accesorio decorativo para la cuna o el rincón infantil. Su fabricación de calidad y los delicados detalles garantizan un juego seguro y cómodo incluso para los más pequeños.
Gracias a su forma plana, tipo cojín, es perfecto para descansar, leer y dormir. Su diseño de colores neutros con orejas marrones y patitas blancas encaja a la perfección en cualquier interior. El peluche es ligerísimo, muy suave y abrazable, por lo que los niños se encariñarán con él rápidamente.