La felpa suave en tono gris con acentos blancos es agradable al tacto e invita a abrazarlo cada día.
Orejas largas y flexibles y postura sentada que aportan al conejito un aspecto realista y cautivador para la habitación infantil.
Apto desde el nacimiento: sin piezas pequeñas desmontables, ideal como primer amigo de peluche.
Este conejito de peluche gris destaca por su pelaje suave, detalles blancos en las patitas y orejas y una expresión amigable. Su diseño sentado lo convierte en un adorable complemento para la habitación infantil y en un gran compañero de viaje.
Una elección segura para bebés y niños más grandes: sin piezas pequeñas desmontables, acabado suave y un tamaño agradable para un fácil agarre.