La combinación de piezas rojas, amarillas y azules y el dado de colores dan a cada partida un desarrollo diferente y mantienen la emoción hasta el último movimiento.
Quitar y colocar los bloques entrena la motricidad fina, la coordinación ojo–mano y la paciencia. Perfecto para preescolares a partir de 4 años.
El diseño infantil con símbolos y estampados icónicos atrae a los pequeños fans y fomenta sus ganas de participar en el juego en familia.
La colorida torre de equilibrio con los héroes favoritos del mundo de la Patrulla Canina ofrece reglas sencillas y mucha emoción. Los jugadores se turnan para retirar bloques de madera según el color que marque el dado y los colocan en la parte superior de la torre: con cada movimiento la estructura es menos estable y la diversión aumenta.
El juego potencia habilidades clave: motricidad fina, coordinación ojo–mano, lógica y pensamiento estratégico. Gracias a su ritmo ágil, es una gran elección tanto para partidas cortas como para tardes familiares más largas.