Este rompecabezas recuerda a los juguetes clásicos de nuestra infancia. Solo hay que tensar el muelle y enviar una de las bolitas al campo de juego, donde esperan diversos obstáculos. La bolita rueda hasta caer en uno de los orificios.
Este juego no solo es divertido, sino que también ayuda a desarrollar la motricidad fina y la coordinación. El compañero perfecto para viajes, que sin duda acortará los momentos largos.