Esta figura, elaborada con gran nivel de detalle, representa un majestuoso caballo castrado andaluz con una forma corporal realista y un acabado de color preciso. Gracias al pintado a mano, cada figura resulta única y ofrece a niños y coleccionistas una experiencia auténtica.
La figura está hecha de caucho termoplástico resistente y seguro, por lo que soporta el juego diario y, al mismo tiempo, es amable con las manos de los niños. Fomenta la imaginación, la creatividad y la motricidad fina, y es un excelente complemento para el mundo de los caballos y las historias de animales.