Ensamble una gran alfombra de espuma con piezas desmontables en diferentes formas y colores.
Puede crear un espacio de juego que amortigua los impactos y protege a los niños en sus primeros pasos.
Las piezas desmontables ayudan a los niños a aprender las formas y están diseñadas para fomentar el juego creativo.
Esta alfombra de espuma desarrolla la imaginación del niño y fomenta el pensamiento lógico y no convencional. Además, mejora las habilidades manuales y estimula los sentidos de la vista y el tacto. El puzle no solo hace más ameno el juego diario, sino que también sirve como protección contra el frío y minimiza el riesgo de lesiones por caídas.
La alfombra es fácil de mantener: basta con limpiarla con un paño húmedo. Sus colores contrastantes y su diseño único alegrarán la habitación infantil y, al mismo tiempo, ofrecen una gran alternativa a la alfombra clásica. Cree con esta alfombra superficies de juego únicas o pequeños parques para niños.