Apilar y equilibrar los robots entrena la coordinación ojo–mano, la precisión de los movimientos y la paciencia: actividades ideales para preescolares.
Nueve figuras robustas pueden combinarse en decenas de construcciones estables y atrevidas. Fomenta la creatividad y el pensamiento espacial.
Madera de calidad con acabado no tóxico y suave al tacto, resistente al uso diario por parte de niños a partir de 3 años.
Descubre las infinitas posibilidades de construcción con los coloridos robots de madera SCHYLLING. Cada figura está cuidadosamente fabricada en madera de calidad con un acabado resistente y no tóxico, ideal para pequeños constructores a partir de 3 años. El juego fomenta la concentración, la coordinación ojo–mano y la percepción espacial.
Los robots tienen una forma diseñada para un apilado seguro y divertido en distintas posiciones. Los niños practicarán la motricidad fina, el pensamiento creativo y la paciencia, mientras que los padres valorarán su durabilidad y seguridad.