Gracias a la manipulación de los engranajes, tu hijo aprende a desarrollar la motricidad fina y la coordinación mano-ojo.
Aprender a través del juego es fácil cuando los niños descubren diferentes colores y formas en un rompecabezas interactivo.
Los colores vivos con motivos de la naturaleza, como un pájaro y un sol, garantizan un atractivo visual y brindan placer estético.
Este encantador rompecabezas de madera ofrece diversión y una oportunidad educativa al mismo tiempo. Jugar con los engranajes desarrolla la motricidad fina, la coordinación y la capacidad de reconocer formas y colores. Adecuado para niños a partir de 18 meses.
El producto incluye una base de madera robusta y siete engranajes de colores, diseñados para que los niños adquieran nuevas habilidades al girar y colocar las ruedas. Los patrones llamativos, como un sol, una manzana y un pajarito, hacen que este juguete sea visualmente atractivo.