El cubo se puede enrollar y aplastar sin miedo: al soltarlo vuelve a su forma original. Sin grietas ni bordes afilados.
El asa de cuerda y el diseño compacto facilitan el transporte incluso para los niños. Ideal para excursiones al agua, al arenero y al jardín.
Fomenta el juego creativo: construir castillos, cavar y transportar agua. Ideal para pequeños exploradores a partir de 12 meses.
Adiós a los cubos de plástico que se agrietan. Este cubo de alta calidad de silicona de grado alimentario está fabricado para resistir el juego infantil en cualquier lugar: en la playa, en el arenero y en el jardín. Gracias a su material flexible, se puede enrollar fácilmente en una bolsa y llevarlo contigo.
Los niños pueden construir castillos de arena, transportar agua, ayudar con la jardinería o lavar cochecitos. El cubo es resistente, fácil de lavar y agradable al tacto: un gran compañero para el juego abierto.