Tres variantes de color diferentes proporcionan estimulación visual y desarrollan el reconocimiento de los colores.
A diferencia de los sonajeros tradicionales, el sonido de campanilleo atrae y estimula el sentido del oído del bebé.
Fácil de sujetar para las pequeñas manos de los niños, lo que facilita el desarrollo de la motricidad fina.
El sonajero Simba Kling-Klang es un juguete original que destaca no solo por sus alegres colores, sino sobre todo por su inusual sonido de campanilleo. Gracias a su diseño ergonómico, es fácil de agarrar y favorece el desarrollo de las habilidades motoras. Es el compañero ideal para bebés a partir de 3 meses. Disponible en tres variantes de color.
Perfecto para la diversión y el desarrollo de los sentidos del bebé. Ayuda a desarrollar la coordinación mano-ojo y, al mismo tiempo, aporta una sensación de alegría con cada movimiento.