El autobús de dos pisos, con un moderno acabado en gris y negro, es un juguete estupendo para los niños a los que les gusta imitar los desplazamientos cotidianos por la ciudad. Gracias a la planta superior abierta, las grandes ventanas y las filas de asientos visibles, el modelo resulta muy realista y ofrece espacio para inventar sus propias historias con los pasajeros.
El autobús está equipado con propulsión por fricción: con un ligero empujón, se desplaza por el suelo por sí solo. Al pulsar el botón, se activan los efectos luminosos y sonoros, que aportan una atmósfera auténtica al juego. Las puertas que se abren y se cierran amplían las posibilidades de juego interactivo.