Esta suricata de peluche gris quizá no excave madrigueras subterráneas como sus parientes en la naturaleza, pero le encantará instalarse en la cama, el sofá o una estantería de la habitación. Sus expresivos ojos, con la característica coloración negra, le dan una expresión irresistible y atenta.
La suricata de peluche hará felices tanto a los niños como a los amantes de los animales, ya sea como un amigo achuchable para descansar o como un alegre complemento decorativo.