La estructura suave y flexible, con grandes orificios, se adapta cómodamente a las pequeñas manos. El bebé puede agarrar el erizo desde distintos lados, apretarlo y observar cómo recupera su forma original.
Las asas rojas, los agarres laterales y los anillos móviles de colores hacen el juego más variado. Las diferentes formas y superficies invitan de manera natural a tocar y practicar el agarre.
La bolita interior suena al agitarla y las partes flexibles se pueden explorar mediante el tacto y la mordida. El juguete ofrece variados estímulos sensoriales para el juego diario.
Este simpático erizo, con una barriga azul perforada, está diseñado para las pequeñas manos de los niños. Los grandes orificios, las asas rojas y los agarres laterales facilitan sostenerlo, pasarlo de una mano a otra y apretarlo. La parte flexible recupera su forma original después de presionarla, por lo que el juguete ofrece estímulos nuevos para jugar una y otra vez.
Dentro del juguete hay una bolita que produce un agradable sonido al agitarla. Los anillos móviles de colores y las diferentes texturas invitan a tocar, mover y explorar de forma segura con la boca. El sonajero sensorial y mordedor estimula la vista, el oído y el tacto del bebé.
Jugar con el erizo puede favorecer: