El colorido xilófono permite a los niños crear sus primeros tonos y desarrollar de forma divertida el sentido del ritmo y la percepción auditiva.
La campana colgante aporta otro elemento sonoro que anima al niño a explorar activamente y a jugar una y otra vez.
El elemento móvil con forma de gallinita involucra los deditos y ayuda a ejercitar la motricidad fina y la coordinación de las manos.
La casita sonora Lilliputiens convierte cada juego en una pequeña aventura llena de sonidos y descubrimientos. El niño puede hacer sonar el colorido xilófono, tocar la campana u observar cómo la gallinita picotea la madera al moverse. Cada actividad invita de forma natural a repetir el juego y a escuchar diferentes sonidos.
Este juguete de madera para desarrollar la motricidad está diseñado para las pequeñas manos de los niños y favorece la coordinación de los movimientos y el descubrimiento autónomo. Su acabado suave y redondeado y sus divertidos motivos lo convierten en un bonito regalo para niños a partir de 1 año.