La pelota sensorial es un juguete ideal para los niños pequeños. Gracias a su reducido tamaño, se sostiene cómodamente con las manos infantiles, y su forma y superficie ayudan a ejercitar el agarre, la motricidad fina y la coordinación ojo-mano.
La pelota puede utilizarse durante el juego diario y también durante el baño. Las distintas variantes tienen diferentes texturas que motivan al niño a tocar, estrujar y explorar.