La casita interactiva ofrece cuatro lados con distintos mecanismos, puertas, cerraduras y elementos móviles. Mientras juegan, los niños practican el movimiento de los dedos, el agarre y la coordinación ojo-mano.
El volante, las puertas y el timbre inspiran juegos de roles creativos. Los pequeños conductores y exploradores pueden imitar situaciones de la vida cotidiana y desarrollar su imaginación.
Manipular botones, elementos giratorios y otras actividades favorece la concentración, la precisión, el pensamiento lógico y la resolución autónoma de tareas sencillas.
La casita interactiva multifuncional FREEON Little Explorer convierte cada juego en una pequeña aventura. Los niños pueden abrir y cerrar puertas, probar diferentes cerraduras e interruptores, girar elementos y descubrir cómo funcionan los distintos mecanismos. Gracias a sus cuatro lados repletos de actividades, la casita ofrece numerosos estímulos para el juego autónomo.
El volante invita a jugar a conducir, el timbre funcional de la puerta fomenta la imitación de situaciones cotidianas y los efectos luminosos aportan una dimensión adicional al juego. Jugar con la casita desarrolla de forma natural la motricidad fina, la concentración, la precisión y el pensamiento lógico, así como la capacidad para resolver problemas sencillos.
Principales ventajas: