La pintura de diamantes con motivo de caballo es una actividad creativa y divertida para niños a partir de 6 años. Las diferentes áreas del diseño se rellenan progresivamente con cristales de colores. Solo hay que tocar la cera con el stylus, recoger una piedrecita y colocarla en el lugar correctamente marcado del lienzo.
El cuadro de diamantes terminado crea una superficie tridimensional y brillante cuyos reflejos cambian según la luz del entorno. Esta actividad fomenta la motricidad fina, la paciencia, la concentración y el reconocimiento de los colores. El trabajo se puede dividir cómodamente en varios momentos creativos.