El tubo termorretráctil de color negro sirve para proteger de forma práctica las conexiones eléctricas, los cables y los conductores. Tras calentarlo, se reduce de un diámetro original de 25,4 mm a 12,7 mm.
Es adecuado para instalaciones eléctricas, reparaciones de cableado y otros usos técnicos en los que sea necesario garantizar el aislamiento y la protección de los conductores.