La brocha plana puede utilizarse con pinturas, barnices y lasures al agua o a base de disolvente. Es adecuada para capas de imprimación, vallas y trabajos en esquinas.
La cabeza de 63 mm de ancho y las cerdas de 57 mm de longitud retienen suficiente pintura para pintar cómodamente superficies más grandes.
El mango de madera, de forma natural, ofrece un agarre cómodo y el orificio del extremo permite colgar la brocha durante su almacenamiento.
La brocha de pintor con cerdas recortadas de manera uniforme es ideal para capas de imprimación, pintar vallas, trabajar en esquinas y realizar otras tareas habituales de pintura. La cabeza ancha retiene más pintura, lo que facilita una aplicación uniforme y eficiente sobre superficies más grandes.
La resistente abrazadera de acero inoxidable mantiene las cerdas firmemente en su sitio. El cómodo mango de madera tiene un orificio para colgarla, gracias al cual puede guardar la brocha fácilmente.