El tubo termorretráctil de color blanco ofrece una solución práctica para proteger las conexiones de cables frente a daños mecánicos y para facilitar su diferenciación.
Al calentarse, el material se reduce de un diámetro de 80 mm a aproximadamente 40 mm. Es adecuado para instalaciones eléctricas, reparaciones de cableado y organización de conductores.