El tubo termorretráctil negro ofrece una solución práctica para proteger conexiones eléctricas, cables y conductores frente a daños mecánicos y la suciedad.
Después de calentarlo, su diámetro se reduce de 38,0 mm a 19,0 mm, por lo que se adapta al material protegido. Es adecuado para instalaciones eléctricas, reparaciones de cableado y otros usos técnicos.