El tubo termorretráctil de color amarillo-verde permite marcar fácilmente los conductores eléctricos y protegerlos frente a daños mecánicos habituales. Antes de contraerse tiene un diámetro de 6 mm y, después de la contracción, aproximadamente 3 mm.
Es una solución práctica para instalaciones eléctricas, reparaciones de cableado y trabajos en el hogar.