El tubo termorretráctil negro ofrece una solución práctica para proteger cables, conductores y conexiones eléctricas frente a daños mecánicos. Tras calentarlo, se reduce de su diámetro original de 2,5 mm a aproximadamente 1,25 mm.
Es adecuado para instalaciones eléctricas, reparaciones de cableado y trabajos domésticos y de taller.