Este juego deportivo entretiene a los niños en casa y al aire libre y los motiva de forma natural a moverse. Con los vasos numerados (del 1 al 10), el niño construye una torre: desde los números más altos (los vasos más grandes) en la parte inferior hasta el “uno” en la parte superior. El montaje también se facilita con la diferenciación por colores (base amarilla, encima rojos, luego verdes y arriba el 1 azul).
Después de construir la torre, el niño lanza una pelota o un saquito. Según el vaso que acierte, obtiene el número correspondiente de puntos. Se puede jugar en solitario o con varios jugadores.
Principales ventajas y funciones: