El niño encaja 10 piezas de colores en los orificios correctos y así entrena de forma natural la motricidad fina, el agarre y la coordinación mano–ojo.
Cinco formas y colores diferentes ayudan a los niños a reconocer fácilmente las formas geométricas básicas y los colores: aprender jugando sin aburrirse.
Gracias a sus ruedas, el coche es ideal también para empujar y hacerlo rodar, lo que favorece la motricidad gruesa y el juego activo.
Este adorable coche azul no es solo para rodar: es un juguete inteligente que entretiene a los niños y, al mismo tiempo, los desarrolla. Basta con encajar las piezas en las aberturas correspondientes del coche, con lo que el niño practica de forma natural la coordinación mano-ojo y aprende a asociar lógicamente las formas correctas.
Principales ventajas:
Apto para niños a partir de 12 meses. Una excelente opción para las primeras actividades educativas en casa y en los viajes.