Con el kit Smartivity, los niños, siguiendo un manual ilustrado y claro, van montando poco a poco las distintas piezas de madera y crean su propio pinball funcional. Al terminar, basta con colocar la bolita, lanzarla y, con ayuda de las palancas móviles, intentar mantenerla en juego el mayor tiempo posible y conseguir la mayor cantidad de puntos. El mecanismo práctico permite reiniciar la partida fácilmente y empezar enseguida otra ronda.
Durante el montaje, los niños descubren cómo funcionan los mecanismos sencillos y el movimiento, y al mismo tiempo practican el pensamiento lógico y la capacidad de buscar soluciones. El propio juego desarrolla la concentración, la paciencia, la precisión, la agudeza y la motricidad fina.
Principales ventajas: