Un lado es un clásico puzzle deslizante de piezas cuadradas. La tarea consiste en deslizar las piezas hacia el espacio libre para que vuelva a formarse la imagen del pollito en el cascarón. Las piezas permanecen en el marco, por lo que no se perderán ni durante los viajes.
Al girar el juguete, encontrarás un laberinto manipulativo con ruedecitas en color azul, verde, rojo y amarillo. El niño las desliza por las rutas marcadas, aprende a planificar movimientos y entrena la precisión.
El formato pequeño permite jugar en casa y al aire libre. Dos actividades en un solo juguete ayudan a evitar el aburrimiento y fomentan el entrenamiento regular de la atención y la motricidad fina. El precio es por 1 pieza.
Este juguete lógico-sensorial de doble cara es una excelente opción para niños a los que les gusta armar, deslizar piezas y encontrar la solución correcta. Gracias a su tamaño reducido, es adecuado para el coche, la sala de espera y las vacaciones: los elementos forman parte de la estructura, por lo que no se desparraman al jugar.
Qué le espera al niño:
El juego puede desarrollar: concentración, paciencia, coordinación ojo–mano, destreza de los dedos, orientación espacial, planificación de los siguientes pasos, rapidez de reacción y reconocimiento de colores.