Esta gran pata de gato antiestrés se siente en la mano sólida y agradablemente pesada, por lo que su uso es más satisfactorio que el de los juguetes antiestrés ligeros habituales. El material blando y flexible se deforma muy bien y luego vuelve lentamente a su forma original, lo que favorece la relajación y la calma.
Es adecuada para niños y adultos: para casa, la oficina y la habitación infantil. La forma marcada de la patita de gato la convierte no solo en una ayuda práctica contra el estrés, sino también en un bonito accesorio para el escritorio.