La tarea es construir la torre más alta posible con bolas de colores y mantenerla estable. El juego desarrolla la destreza y la coordinación mano-ojo y aporta mucha diversión para toda la familia.
Una pinza especial ayuda a levantar y colocar las piezas de forma segura. Gracias a ello, el juego es divertido, “lleno de adrenalina” y, al mismo tiempo, entrena de maravilla la motricidad fina.
¿Queréis darle aún más emoción al juego? Usad el reloj de arena e intentad construir la torre dentro de un límite de tiempo. Ideal para competir entre 2–4 jugadores.
El principio es sencillo: con ayuda de la pinza especial, id trasladando y apilando poco a poco las bolas de helado sobre el cucurucho. Gana el jugador que consiga construir la torre sin errores y sin que se derrumbe.
Para aún más tensión, también podéis incorporar el reloj de arena incluido e intentar ver quién logra construir una torre estable en un tiempo limitado. Una elección excelente para jugar en casa, celebraciones y noches en familia.
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