Descubre el control sin contacto que engancha a los niños al juego de inmediato. Basta con colocar la mano bajo el cuerpo del juguete y el sensor integrado reacciona a tu palma: el alienígena se eleva, ajusta la altura y permite cambiar la dirección de vuelo sin necesidad de un mando a distancia.
Para un juego más seguro, la hélice está protegida por una ligera estructura de protección y el vuelo va acompañado de una llamativa iluminación LED, que destaca especialmente al anochecer. La batería integrada se recarga fácilmente con el cable USB incluido, para que no tengas que estar comprando pilas desechables constantemente.
Principales ventajas: