El mosaico se guarda en un maletín cerrable con asa. La placa perforada sirve como superficie para montar y, después de jugar, puedes guardar todas las clavijas de forma segura dentro.
El niño inserta las “setas” de plástico en la placa perforada y compone motivos tipo píxel. Gracias a varios colores y a 3 tamaños de clavijas, se pueden crear patrones sencillos y también más elaborados.
Incluye patrones de ejemplo con los que se puede empezar desde la primera partida. Más adelante, el niño puede crear sus propios motivos y desarrollar la imaginación y la concentración.
El rompecabezas de mosaico funciona de forma sencilla: el niño inserta pequeñas clavijas de plástico (con forma de seta) en los orificios de la placa perforada y con ellas compone imágenes. Las clavijas vienen en varios colores y en 3 tamaños, por lo que se pueden crear tanto motivos sencillos como composiciones más detalladas.
El juego desarrolla de manera natural habilidades importantes para preescolares y escolares: la inserción precisa de las piezas requiere paciencia y destreza. El mosaico también puede utilizarse como ayuda para el aprendizaje de los colores y el conteo (clasificación por color/tamaño, sumas y restas). Se incluyen plantillas para una primera inspiración, pero nada impide crear según la propia imaginación.
Todo se guarda en un práctico maletín cerrable con asa: la placa sirve como superficie de juego y, al terminar, las piezas se pueden guardar cómodamente dentro para que no se pierdan.