¿Buscas una diversión activa que haga que los niños se aparten de las pantallas y, al mismo tiempo, ejerciten sus reacciones? Este juego de reflejos se basa en un principio sencillo pero adictivo: los palitos van cayendo gradualmente y la tarea es atraparlos lo más rápido posible. Gracias a tres niveles de velocidad, puedes ajustar fácilmente la dificultad según la edad y las habilidades de los jugadores.
Los palitos están hechos de espuma, por lo que son seguros para los niños. El control lo proporciona un mando y la alimentación se realiza mediante una batería recargable (carga con cable USB-C).
Principales ventajas y funciones: